Ella está bajando a su hijo del auto. Ahí, una extraña mira la ventana y ve algo que nunca esperó

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Josh Dall Leighton quería que sus hijos supieran que  la bondad “no es sólo palabras”, sino que también acciones y sacrificios.  Ese ...



Josh Dall Leighton quería que sus hijos supieran que la bondad “no es sólo palabras”, sino que también acciones y sacrificios. Ese pensamiento fue un regalo para Christine Royles, quien hace meses esperaba un trasplante de riñón y encontró una forma muy inusual de buscar un donante. Te invitamos a conocer su historia.
Foto: YouTube / Portland Press Herald.

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Christine Royles tiene 24 años y un hijo. El 2013 los doctores le diagnosticaron una enfermedad autoinmune que daña su riñón.

Christine padece lupus, una patología que la obliga a pasar 10 horas diarias conectada a una máquina de diálisis. Sus riñones están fallando a causa de la enfermedad y por eso está inscrita en una lista de espera de trasplantes, pero su nombre es uno más entre cerca de 100 mil.

Fueron esas tristes posibilidades de recibir un trasplante las que forzaron a Christine a buscar un donante de forma paralela a la oficial.

No sabía cómo, así que comenzó haciendo pasar la voz y luego escribió en la ventana trasera de su auto un mensaje:
Foto: YouTube / Portland Press Herald.

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“¡Estoy buscando a alguien que me done su riñón!Debe tener sangre tipo O 🙂 (sólo se necesita un riñón)”.

En el mensaje adjuntaba su número de teléfono y una petición para que le llamen o envíen un mensaje de texto.

Un día, cuando Christine había estacionado su vehículo, otra Christine vio su mensaje: Christine Dall Leighton, una madre de tres hijos que quedó impactada por la solicitud.
“Lo leí y pensé ‘Dios Mio, es la cosa más triste que he visto’. Mi esposo me preguntó qué era, que si tenía el número y me dijo que les enviara un mensaje de texto inmediatamente”.
-Christine Dall Leighton, al Portland Press Herald-

Josh, su esposo, calzaba con el tipo de sangre.

Tras conversar por teléfono y por Facebook, las familias comenzaron a orquestar de forma seria la donación. Josh tendría que pedir un mes de permiso sin goce de sueldo en el trabajo. 

Para poder ayudar a la familia en ese espacio de dificultad económica, Christine Royles inició en internet una recaudación de dinero, agradeciendo enormemente que Josh le diera “el regalo de la vida”. 

“Quiero que estos chicos sepan que si alguien necesita ayuda, tú haces lo que sea para ayudarles (…)      Quiero que sepan que no son solo palabras. Que realmente hice algo para ayudar a otro”.
-Josh Dall Leighton-
Christine, por otro lado, relata que cuando recibió el mensaje de Josh comenzó a llorar inmediatamente.

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